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Manuel Torres presenta su 4o informe ante la comunidad del IF

Leticia Olvera/Gaceta UNAM
27/abr/2015

El Instituto de Física (IF) de la UNAM vive una etapa de revitalización de su vida académica y colegiada. En términos generales, hay una percepción de orgullo e identidad reflejados en proyectos e iniciativas que nos auguran una trayectoria ascendente, expuso Manuel Torres Labansat, su director, al presentar el cuarto informe de actividades en el Auditorio Alejandra Jáidar.

En el acto encabezado por el rector José Narro Robles, el funcionario hizo un balance de la labor realizada en el cuatrienio. “A más de siete décadas de su creación, el IF ha contribuido notablemente al avance de la ciencia en el país”, subrayó.

La entidad ha crecido en personal: gracias a la iniciativa de renovación de la planta académica de la UNAM, pasó de 114 a 126 investigadores; de 2011 a la fecha los técnicos académicos se mantuvieron en 50 (22 por ciento son mujeres); los investigadores postdoctorales pasaron de 26 a 35; mientras que los estudiantes asociados pasaron de 227 a 378.

De los investigadores, "114 pertenecen al SNI (la mayoría en los niveles II y III) y nueve son eméritos", resaltó.

Sobre la productividad, en el periodo referido hubo una media de 214 artículos anuales, equivalente a casi dos por investigador (la mayoría en ediciones de circulación internacional); la de citas recibidas fue de siete mil, y el factor promedio de impacto de las revistas fue de 2.7.

Por segundo año consecutivo, cerca de 15 científicos aparecen en la lista elaborada por la DGAPA sobre los especialistas de carrera más citados.

El promedio anual de cursos impartidos es de 1.5 para investigadores y de 0.5 para técnicos académicos. Mientras, el número de tesis dirigidas por los primeros en 2014 fue de 44 en licenciatura, 33 en maestría y 13 de doctorado. “Además, nuestros integrantes han publicado aproximadamente 3.8 libros cada 12 meses”.

En este lapso se crearon o fortalecieron laboratorios como el de Dinámica de la Magnetización, Microscopía de Tunelaje (Ultra-Alto Vacío), Electrónica Molecular, Imágenes Biomédicas, Nanomateriales Magnéticos, Nanoestructuras Ordenadas, Irradiación con Rayos X, Óptica de Superficies, Tribología, Micromanipulación Óptica, Laboratorio de Vacío y Refinamiento de Estructuras Cristalinas.

Con estas instalaciones se robustecen las áreas de física médica, nanociencias, óptica y física cuántica y aplicada. En términos generales se solidifican no sólo las técnicas de síntesis y análisis de materiales, sino que el IF también incursiona en el uso y desarrollo de técnicas que permiten el control solicitado en diversas unidades.

Además, se fortaleció y amplió la participación en los proyectos internacionales ALICE-LHC (CERN), AMS-CERN (estación espacial), Jefferson-LAB (Estados Unidos), Física Fundamental con Neutrones Ultrafríos (EU), SNOLAB (Canadá), DESI (EU) y HAWC (México).

Asimismo, el Instituto tiene a su cargo cuatro laboratorios nacionales UNAMConacyt: el High Altitude Cherenkov Observatory (HAWC), inaugurado en marzo pasado; el de Espectroscopía de Masas con Aceleradores (LEMA), fundado en agosto de 2013; el de Ciencias para la Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural (LANCIC), y el de Materia Cuántica (LANMAC). Los dos últimos fueron aprobados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología en 2014.

“Hoy, con los nuevos equipamientos y nuestros laboratorios se refuerzan las capacidades de síntesis y caracterización de materiales y se incursiona en la posibilidad de obtener control de la materia”, dijo Torres.

En vinculación, surgió una unidad con el propósito de ampliar el efecto de las colaboraciones del Instituto con otras entidades y sectores de la sociedad por medio de grupos especializados en física médica, arqueometría (técnicas de análisis no destructivas), nanotecnología, caracterización por rayos-X y microscopía electrónica, entre otros.

Respecto a docencia, se mantuvo el apoyo constante a la licenciatura en Física y el IF tuvo un papel crucial en la instauración de la carrera en Física Biomédica. Asimismo, se incrementó la participación en el Posgrado de Materiales.

Se concluyó la construcción del nuevo edificio de laboratorios, así como la remodelación total de dos auditorios. La reconstrucción y optimización de la infraestructura permitió crear 15 oficinas para investigadores, 55 módulos para alumnos y ocho laboratorios.

En su oportunidad, Narro Robles consideró que es una entidad consolidada, madura y con una historia larga y exitosa de aportes a la ciencia, al desarrollo, a los servicios, al conocimiento, a la formación de recursos humanos, a la divulgación del conocimiento y al engrandecimiento de la UNAM.

Destacan los cuatro laboratorios nacionales, el fortalecimiento de los existentes, la relevancia de los trabajos impulsados y sus programas que combinan investigación básica con la transformación y aplicación del saber, finalizó.

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Manuel Torres durante su 4to informe.
Fotos: Isaac Rangel/IFUNAM