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Inauguran laboratorio que analizará patrimonio cultural

Aleida Rueda
15/oct/2015

El jueves 8 de octubre el rector de la UNAM José Narro Robles junto con el coordinador de la investigación científica, Carlos Arámburo, y el director del Instituto de Física, Manuel Torres, inauguraron formalmente el Laboratorio Nacional de Ciencias para la Investigación y la Conservación del Patrimonio Cultural (LANCIC).

El LANCIC es una iniciativa interdisciplinaria dedicada a la caracterización de los materiales y las técnicas que constituyen los objetos de la cultura material y al diseño de metodologías para el diagnóstico y conservación en un ámbito interinstitucional.

De acuerdo con el coordinador del LANCIC e investigador del Instituto de Física, José Luis Ruvalcaba Sil, este laboratorio surgió de la sinergia de grupos de investigación especializados que se desempeñan en disciplinas científicas y humanísticas, en colaboración con los profesionales encargados de la intervención del patrimonio.

El laboratorio dentro del Instituto de Física es solamente una parte del laboratorio multisede, que se constituye por más de 35 especialistas, académicos y estudiantes de posgrado, distribuidos en laboratorios también del Instituto de Química, Instituto de Investigaciones Estéticas, en colaboración con el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ).

Durante la ceremonia, Julia Tagüeña, directora adjunta de Desarrollo Científico del Conacyt, a nombre del director Enrique Cabrero, habló de la importancia de un laboratorio de estas dimensiones, y celebró que son cada vez más los laboratorios nacionales con recursos gubernamentales enfocados en necesidades sociales así como, como en este caso, artísticas e históricas.

México es un país con una herencia cultural enorme, con manifestaciones artísticas dispersas en un extenso ámbito geográfico. La preservación de ese rico patrimonio para el uso, estudio, conocimiento y disfrute de generaciones presentes y futuras, involucra la toma de decisiones en el ámbito político, social, económico, histórico, antropológico y científico, por lo que se requiere de la participación de especialistas de las ciencias y humanidades para este fin.

Por eso, este laboratorio tiene tanta relevancia en el presente. “Su conocimiento y preservación para las generaciones presentes y futuras es trascendental por las implicaciones culturales y de identidad nacional, y también tiene gran impacto económico para las comunidades y regiones del país”, aseguró Ruvalcaba.

El LANCIC cuenta con numerosas infraestructuras de punta, muchas de ellas únicas en el país, para caracterizar los materiales artísticos e históricos mediante innovadoras técnicas de imagen y espectroscopías, para analizar micromuestras por técnicas químicas y físicas, y para desarrollar nuevos materiales capaces de resolver las complejas problemáticas de alteración de los bienes culturales en contextos mexicanos.

Único en su tipo, el LANCIC tiene esta vocación, con infraestructura altamente especializada, equipamiento portátil con alcance nacional, y recursos humanos de alto nivel.

De acuerdo con el coordinador del laboratorio, el LANCIC también tendrá un notable impacto en la formación de recursos humanos especializados a través de los posgrados de la UNAM y mediante cursos y talleres dirigidos a profesionales del área.

Después de la presentación, el rector, el coordinador y demás invitados visitaron las instalaciones de la sede del LANCIC dentro del Instituto de Física, y conocieron algunos de los aparatos que ya están utilizándose para describir y analizar el patrimonio arqueológico de México.

Para el rector José Narro, el nuevo laboratorio es una muestra, dijo, de que las alianzas entre distintas disciplinas pueden dar resultados exitosos y especialmente conocimiento útil para conocer nuestro pasado, sin el cual sería imposible entender nuestro presente ni definir nuestro futuro.

Ceremonia de inauguración del LANCIC. Fotos: Pedro Zaldívar.