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Nombran a Alfonso Mondragón emérito del SNI

Aleida Rueda
12/ene/2016

Entre los nuevos Investigadores Nacionales Eméritos del Sistema Nacional de Investigadores, anunciados recientemente en la ceremonia del 45 aniversario del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, fue reconocido el investigador del Instituto de Física, Alfonso Mondragón Ballesteros por su trayectoria científica y contribución para el inicio y el desarrollo del estudio de la Física en México.

El galardonado se interesó en la física desde niño. Y se fortaleció su vocación mientras cursaba la preparatoria en el Instituto Científico y Literario Autónomo, en su natal Toluca, con sus mentores de álgebra, geometría y cálculo. Un día, cuando Manuel Sandoval Vallarta llegó a su escuela a dar una conferencia sobre sus experimentos de rayos cósmicos, Mondragón vio su futuro en ciencia.

“Decidí aprender más. Ya en la Ciudad de México me inscribí en la UNAM –cuando el Instituto de Física estaba en el Palacio de Minería-. Luego nos cambiamos a Ciudad Universitaria, y los de Ciencias fuimos los primeros estudiantes en tomar clases en la nueva sede”, recordó en una entrevista en el 2011. Después de sus estudios, en 1957 viajó a la Universidad de Birmingham, en Inglaterra, a hacer sus estudios doctorales asesorado por Rudolf Peierls.

Cuando volvió a México, se convirtió junto con más jóvenes físicos en el grupo de forjadores de la Facultad de Ciencias y los primeros grupos de investigación y de docencia en Física de México.

Entre varios de sus logros científicos, destacan, por ejemplo, sus trabajos sobre los estados excitados de paridad negativa en el espectro del núcleo de 6Li, y los valores numéricos de los parámetros que los describen; su trabajo sobre el límite no relativista de la representación de Regge-Joos, que llevó a cabo junto a Germinal Cocho en uno de los primeros trabajos sobre física de partículas hecho en México.

También destacan sus trabajos en química nuclear y varias de sus tesis dirigidas en temas como: reacciones químicas posteriores a la irradiación de Telurio con neutrones, física del depósito de energía de partículas cargadas en vidrio y su aprovechamiento para construir y fabricar detectores de partículas alfa. Así su aportación en termodinámica, específicamente en problemas de materiales comprimidos por choque en el límite de presiones muy altas.

Desde 1957 trabaja en el Instituto de Física. “Entré a la UNAM y no volví a salir de ella. Sólo me falta el número de inventario. Yo soy de aquí”, dijo.

En esta, su trinchera, Mondragón ha desarrollado trabajo que ha merecido diversos premios: el Premio Ignacio Manuel Altamirano (1957), el Premio al Mérito Universitario (1979 y 1989), la presea José Antonio Alzate (1983), la Medalla de la División de Partículas y Campos-SMF (2001), el Premio a la Investigación Científica de la Sociedad Mexicana de Física en el 2011, entre otros.

Ahora, con su nombramiento como emérito del Sistema Nacional de Investigadores a sus casi 84 años, se reconoce su arduo trabajo como investigador, por su brillante trayectoria para construir conocimiento y su permanente entusiasmo para compartirlo.

En la ceremonia, también recibieron los reconocimientos como investigadores eméritos: Jorge Alonso Sánchez, Robert Bye Boettler, Víctoria Chagoya Hazas, Clara Gorodezky Lauferman, Edgar Heimer de la Cotera, Soledad Loaeza Tovar; Víctor Manuel Loyola Vargas, Marcelo Lozada y Cassou, Rachel Mata Essayag, David Muñoz Rodríguez, José Luis Orozco Alcántar y Alfredo Ulloa y Aguirre.

Alfonso Mondragón Ballesteros. Imagen: Archivo IFUNAM.