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El constructor de estrellas: Luis Acosta

Mariana G. Sixtos
14/ene/2016

Luis Acosta tiene buena estrella. No sólo porque ha construido una exitosa carrera académica con lo que desde muy joven lo seducía: las estrellas y la física nuclear, sino porque ha conseguido trabajar, directamente, con ellas: entender la vida, el origen y los componentes de las estrellas.

En la Universidad, estudió la carrera de física, y aunque la huelga universitaria del 99 interrumpió sus estudios, los logró concluir en el tiempo reglamentario y, de paso, hacer teatro, formar un grupo de rock, estudiar piano y guitarra.

Tiempo después, contactó a Jorge Rickards, investigador del Instituto de Física (IF), para hacer su servicio social y, al mismo tiempo, Eduardo Andrade, también investigador del IF y referente en el trabajo con aceleradores en México, le ofreció una beca para trabajar con él. Así, logró adentrarse en la ciencia de los aceleradores en proyectos diferentes.

Después de terminar la tesis de licenciatura dirigida por Andrade, Luis fue aceptado para estudiar la maestría en Huelva, España. Ahí, “encontré el grupo más perfecto que podía encontrar en mi vida, todos científicos muy destacados y muy jóvenes”, recuerda.

Después, hizo un doctorado interuniversitario donde trabajó en aceleradores de Bélgica, Alemania, España, Polonia, Francia, Italia, Croacia, Canadá y Estados Unidos, y en varios de ellos, dedicado a hacer experimentos con núcleos halo.

Los núcleos halo poseen protones y neutrones, regularmente estables. Pero su característica principal es que están rodeados por una capa de nucleones (protones o neutrones) que logran que los electrones del átomo orbiten más lejos de lo habitual, esta rama de los núcleos exóticos brindan información sobre las interacciones nucleares, sus formas y modelos de capas.

En realidad, los núcleos exóticos no existen en la naturaleza, sino que se hacen en aceleradores. “Su vida es muy corta, por la cual es difícil estudiarlos, pero debido a que muchos de ellos forman parte de la nucleosíntesis estelar, dan cuenta de lo que hay en el Universo”.

La nucleosíntesis es el proceso de creación de nuevos núcleos atómicos, que generan nuevos elementos químicos. La mayoría de estos elementos se siguen generando dentro de las estrellas, cuya temperatura logra que los átomos reaccionen de distintas formas, la más conocida es la quema de Hidrógeno que se convierte en Helio (mejor conocida como cadena protón-protón).

En el 2015 Luis regresó a México para trabajar como investigador en el mismo instituto donde conoció los aceleradores. Y volvió para trabajar en uno de los más modernos de la UNAM y del país: el Laboratorio de Espectrometría de Masas con Aceleradores (LEMA).

Ahí desarrolla el estudio de radioisótopos como el 26Al y 10Be cuya forma natural viene del espacio en forma de meteoritos, y es posible estudiarlos conla técnica de espectrometría de masas con aceleradores. Evidentemente, los investigadores no esperan a que lleguen los radioisótopos como meteoritos, sino que los crean.

Mediante reacciones nucleares, es posible crear radioisótopos “metaestables” (cuyo nombre se debe a que su vida media es larga). Hacer esto sirve para observar el calentamiento de las estrellas, ya que dependiendo de su temperatura, se produce cierta resonancia gamma directamente relacionada con la producción del 26Al, que no se sabe de dónde proviene.

En pocas palabras, Luis recrea las condiciones en el interior de las estrellas con la ayuda de aceleradores, con el fin de entender cómo se generan los núcleos atómicos y contribuir y complementar de mejor manera los modelos actuales de la nucleosíntesis.

“Vine a México porque siempre he apreciado el trato a los científicos en este país. En Europa a veces se tiene poco aprecio hacia los científicos, a pesar de la gran contribución de estos a las sociedad. Me llamaba mucho la atención trabajar aquí, rescatar ese buen trato, contribuir un poco por lo que se me dio. La UNAM, aún comparada con muchas universidades europeas, es más grande y prestigiosa”.

Además de su cariño por la UNAM y su trabajo como investigador, Luis es un enamorado de la música. Incluso, durante sus años en Europa, dedicó buena parte de su tiempo y su dinero para promover la música del rock latinoamericano a través de un Programa de Radio Universitario. La música, dice, ha sido su complemento. “Es lo que le da un toque particular a mi vida como físico”.