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Cátedras Marcos Moshinsky 2016, una muestra del compromiso con la ciencia

Evelyn C. Ayala
8/dic/2016

El impulso al desarrollo de jóvenes científicos es una de las prioridades de la Fundación Marcos Moshinsky, del Conacyt y de la UNAM. Como cada año, desde 2011, se entregan las Cátedras Marcos Moshinsky que consisten en un apoyo económico para que un grupo de jóvenes desarrollen sus investigaciones como juzguen conveniente.

Este año, los ganadores en ciencias químico-biológicas son: Juan Miguel Jiménez Andrade, de la Universidad de Tamaulipas; Fernando Sartillo Piscil, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; Alfredo Torres Larios, del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM y Liliana Quintanar Vera, del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav).

En ciencias físicas, los ganadores son: Enrique Hernández-Lemus, del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen); Fréderic S. Masset, del Instituto de Ciencias Físicas y Carlos Francisco Pineda Zorrilla, del Instituto de Física de la UNAM. Por su parte, en el área de matemáticas, el ganador es Edgardo Ugalde, de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Los ganadores de las Cátedras M. Moshinsky. Foto: Pedro Zaldívar.

Premiación

La entrega de las Cátedras se llevó a cabo el pasado lunes 5 de diciembre en el auditorio Alejandra Jáidar del Instituto de Física. En ella, estuvieron presentes el presidente de la Fundación Marcos Moshinsky: Guillermo Monsivais, el coordinador de la Investigación Científica, William Lee; el director del IF, Manuel Torres Labansat; así como Jacobo Israel Moshinsky, representante de la familia.

Monsivais, Lee, Torres y Moshinky. Foto: Pedro Zaldívar.

Durante la ceremonia, a la que se dieron cita académicos del IF y de otros institutos, miembros de la Fundación Moshinsky e invitados especiales, Manuel Torres Labansat agradeció al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) por el apoyo entusiasta y la contribución al desarrollo de la ciencia en la UNAM. Además, aseguró que el reconocimiento “va más allá del incentivo económico sino que es un reconocimiento que impulsa las carreras científicas”.

Estela Moshinsky, hermana del reconocido físico mexicano, definió la ceremonia de premiación como un momento agridulce debido a la ausencia de Marcos Moshinsky, "Mara" como lo llamaban en la familia cariñosamente, de quien aseguró todos extrañan “su presencia cotidiana, su sabiduría, su curiosidad y su carácter”. Reconoció que la ceremonia y el reconocimiento es muestra más clara de su eterno legado y de las cuatro cosas que más amaba: la ciencia, la docencia, la UNAM y México. "Ojalá este premio impulse a las nuevas generaciones de científicos mexicanos a luchar por construir un mejor país”, concluyó.

Estela Moshinsky, recordando a su hermano, Marcos. Foto: Pedro Zaldívar.

Los proyectos

Enrique Hernández-Lemuses doctor en Física Química por la UNAM. Actualmente es subdirector de Genómica Poblacional en el Departamento de Genómica Computacional del Inmegen, donde desarrolla estudios de física biológica, sistemas biológicos computacionales y la relación entre la física teórica (especialmente, la mecánica estadística y los sistemas complejos) y la investigación biomédica. Ha colaborado en el diseño estadístico y computacional de proyectos importantes como el Proyecto del Genoma Mexicano.

Su proyecto está enmarcado en las aplicaciones de los sistemas complejos a los problemas de interés nacional, en este caso de tipo biomédico; con el que busca desarrollar una metodología sistemática para analizar las secuencias celulares en el contexto de las redes biológicas. Esta metodología puede ser de utilidad para entender las llamadas enfermedades multifactoriales complejas que derivan de factores tanto genético/genómicos como medioambientales, como el cáncer, la diabetes, las enfermedades degenerativas y las autoinmunes.

El doctor en física por la Universidad Paris VII, Fréderic S. Masset , es desde 2010 investigador titular del Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM. Durante su estancia postdoctoral en el Colegio Queen Mary and Westfield, en Londres, inició lo que hoy es su principal línea de investigación: los discos protoplanetarios, que son halos de gas y polvo que rodean las estrellas recién formadas, así como su efecto sobre la formación de planetas.

Su proyecto está centrado en el estudio de los planetas incrustados en los discos protoplanetarios, y la importancia de los flujos turbulentos y la dinámica de pequeña escala. Así como el flujo de calor y otros elementos orbitales del embrión planetario que impactan la formación de planetas y su interacción con los discos planetarios.

Carlos Francisco Pineda Zorrilla es investigador del Instituto de Física e hizo sus estudios de maestría y doctorado en Ciencias Física en la UNAM. Aunque su principal área de desarrollo académico es la información cuántica, sus intereses académicos incluyen también la óptica cuántica, los sistemas de muchos cuerpos, y los sistemas complejos, entre otros.

El proyecto por el que obtuvo esta Cátedra de Investigación busca profundizar en el entendimiento y aprovechamiento de los sistemas cuánticos abiertos, con la finalidad de estudiar los efectos de memoria, disipación y decoherencia. Propone identificar situaciones realistas en las cuales la información que se dispersa al ambiente incide de vuelta sobre el sistema de interés. El objetivo es utilizar esta información para tareas más específicas como la teleportación en sistemas cuánticos.

Edgardo Ugalde obtuvo el grado de doctor en física por la Universidad de Provence, en Francia. Desde 1997, es profesor-investigador en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Ugalde se ha interesado por temas relacionados con la teoría de los sistemas dinámicos y sus aplicaciones en física y biología con fundamentos e impacto en áreas como la mecánica estadística rigurosa, la dinámica topológica o el modelamiento de la dinámica de redes biológicas. Durante la ceremonia, recibió el recoocimiento en su nombre su hermano Vicente Ugalde.

Su propuesta constituye un novedoso estudio matemático de modelos dinámicos para redes biológicas. El enfoque de su proyecto consiste en entender la complejidad y la dominancia en redes de contracciones con el fin de discernir la relación que existe entre la estructura de la red subyacente y la dinámica de estos sistemas.

Alfredo Torres Larios está adscrito al Instituto de Fisiología Celular de la UNAM. Hizo el doctorado en el Instituto de Genética y Biología Molecular y Celular, en Estrasburgo, Francia. Sus principales trabajos abordan el estudio de aspectos biofísicos de macromoléculas y la determinación de la estructura tridimensional de algunas de ellas por cristalografía de rayos X. Destaca, especialmente, su elucidación de la estructura tridimensional de la ribonucleasa P, la única ribozima universal existente además del ribosoma.

Con su proyecto, Torres Larios busca desarrollar inhibidores bacterianos contra esta ribozima ribonucleasa P (RNasa P), un complejo ribonucleoproteico esencial encargado del procesamiento de los tRNAs. Con su equipo, el investigador ha desarrollado información tridimensional de esta ribozima y una plataforma experimental que incluye la cristalografía, la interferometría y ensayos de crecimiento, que lo han llevado a desarrollar un compuesto derivador del 2-mercaptobenzoxazol que inhibe, de manera específica, a la RNasaP bacteriana. Torres Larios busca ahora descubrir nuevos inhibidores y contribuir para crear en el futuro nuevos antibióticos.

Fernando Sartillo Piscil obtuvo el grado doctor en ciencias químicas en la Universidad Autónoma de Puebla y es actualmente profesor investigar en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Desde estudiante, Sartillo Piscil se ha interesado en la química orgánica: desde la síntesis y la fisicoquímica orgánicas hasta la síntesis total de productos naturales biológicamente activos, entre los que destaca la Cephalosporolide E, un producto natural con una elevada complejidad estructural, cuya síntesis ha sido una de las más importantes que se han hecho en México.

Su proyecto busca implementar una química sintética accesible y no tóxica alrededor del clorito de sodio, una sal inorgánica barata cuyo poder oxidante se ha aprovechado, principalmente, en la desinfección de agua potable y en el blanqueamiento de celulosa para la fabricación de papel. El objetivo final es poner en contexto su potencial sintético en la síntesis total de alcaloides biológicamente activos.

Juan Miguel Jiménez Andrade hizo sus estudios de doctorado en Farmacología en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN (CINVESTAV) en la Ciudad de México. Su principal línea de estudio está enfocada en los mecanismos neurobiológicos del dolor óseo y la pérdida de la masa ósea asociados a enfermedades como cáncer de mama y próstata, artritis reumatoide y osteoporosis. Como investigador en la Universidad Autónoma de Tamaulipas ha contribuido de manera importante en el desarrollo de modelos experimentales del dolor musculoesquelético.

El trabajo por el que recibe este premio se enfoca en los mecanismos fisiopatológicos involucrados en la exacerbación del dolor articular y la pérdida ósea como consecuencia de la obesidad en condiciones de artritis reumatoide. Busca, con esto, desarrollar terapias que no sólo proporcionen un mejor control del dolor, sino que contribuyan a prevenir la pérdida ósea en condiciones de artritis reumatoide y que se exacerban por la obesidad.

Finalmente, Liliana Quintanar realizó sus estudios de doctorado en la Universidad de Stanford. Desde 2005, ingresó al Departamento de Química del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del IPN, en donde ha establecido un grupo que analiza las interacciones metal-proteína, relevantes en los procesos de agregación de proteínas que están asociados con enfermedades degenerativas y neurodegenerativas.

La investigadora analizará los mecanismos de química bio-inorgánica relacionados con la enfermedad de cataratas, caracterizada, como otras enfermedades neurodegenerativas, por la agregación de proteínas y la formación de fibras amiloides. Dado que se ha asociado la agregación de proteínas con los metales como el cobre, el hierro y el manganeso, Quintanar pretende descubrir cuál es el rol de estos metales en la degeneración de los cristalinos y contribuir al desarrollo de terapias para prevenir o retrasar las cataratas.

Ceremonia de entrega de las Cátedras M. Moshinsky 2016. Foto: Pedro Zaldívar.