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“Hay que hacer islas que salven a este país”: Lorenzo Meyer

Carlos Antonio Sánchez
4/may/2017

“En un país de 120 millones de habitantes como el nuestro, únicamente cuatro familias mexicanas tienen el 8.5% del producto interno bruto, es decir, el 1% de los habitantes de México disponen de más del 40% de la riqueza mexicana. Es un problema tan escandaloso como el crimen organizado. Si hay una injusticia, esa es la distopía”.

Con un auditorio lleno, Lorenzo Meyer presentó así su más reciente libro: “La distopía mexicana, perspectivas para una nueva transición”(Editorial Debate) en el Instituto de Física el pasado 20 de abril, como parte del coloquio “El IF ante la problemática nacional: ¿Qué podemos hacer?”, que ha organizado el Instituto con el fin de plantear propuestas y acciones concretas desde la comunidad científica.

El autor, historiador y analista político del México contemporáneo, explicó que la distopía es algo propio del siglo XX, llegó con Fahrenheit 451 del escritor estadounidense Ray Bradbury y también con el escritor y periodista británico George Orwell. Una distopía, dijo, es resultado de una sociedad absolutamente ajena a los valores.

“Vivimos en un anti-Estado profundo”, dijo Meyer, quien es además egresado de El Colegio de México y actualmente profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Es todo lo contrario a una sociedad en armonía donde “no existe un aparato administrativo eficiente, sólo hay lunares; no existe un poder ejecutivo que siga las órdenes de un congreso representativo de la sociedad. Lo que tenemos es que los congresos sólo están para ellos en una labor de extracción de recursos”, dijo Meyer.

En sus más de nueve libros, el historiador ha hecho diferentes críticas al sistema de gobierno mexicano. “México tiene un gran problema pues en la teoría los partidos políticos trabajan en representación de la sociedad ante el gobierno, que significaría detectar las demandas de los ciudadanos, conformar paquetes de política, presentarlos vía el Congreso a la administración pública para que finalmente se hagan políticas. En la práctica, solo trabajan para su propia reproducción. La sociedad mexicana no tiene canales para expresarse y de esta ausencia es que nacen los movimientos sociales”, explicó.


Meyer se presentó el 20 de abril en el Instituto de Física para presentar el noveno de sus libros. Foto: Carlos Antonio Sánchez.

Para el historiador, la única forma en la que este anti-Estado profundo puede disiparse es propiciar la expresión social y la representatividad de la sociedad en el gobierno a través de una elección de nuestros gobernantes más consciente. La población mexicana podría elegir a un gobernante en función de su biografía y rastrear las buenas o malas acciones que ha dejado como huella en la política. “Para lograr un cambio, se necesita urgentemente elegir a la alternativa -dijo- hay que irnos aunque sea con el que está mal para no caer con el que está peor”.

¿Qué puede hacer la comunidad académica ante la problemática nacional según Meyer? Para empezar, hacerse responsables de las acciones de cada uno. A menudo sucede que les decimos a los jóvenes que luchen por el país, que hagan la revolución. “Eso no se vale, o lo hace uno mismo o no se les dice, ¿por qué no se van ustedes? Ahí me dicen qué tal les fue”, dijo, propiciando risas en la audiencia.

Para el historiador lo que sí hay que hacer es trabajar cada uno desde su trinchera. “Si yo fuera parte del Instituto de Física, diría que hay que ser buenos físicos, poner a este Instituto a la altura de los mejores, que sea una isla, porque son las islas las que pueden salvar a este país. En ese enorme archipiélago donde hay un montón de corrupción, yo diría que se viera la calidad de auténticos científicos profesionales que pueden ponerse al tú por tú con el mejor. Hay que ser el primer lugar, tener la capacidad moral de decirle a los otros: “¡oigan, en lo mío yo cumplo muy bien! ¿y ustedes?”.


Meyer se presentó en el Instituto de Física como parte del ciclo de charlas “El IF ante la problemática nacional: ¿Qué podemos hacer?”. Foto: Carlos Antonio Sánchez.