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El IF y el FCE organizan los Diálogos entre la Física y la Divulgación

Reyna Alejandra Fonseca Velázquez
29/ago/2017

A pesar de que las grandes noticias sobre la radiación frecuentemente están vinculadas a bombas y accidentes nucleares, la otra cara de la radiación, menos atractiva pero natural y absolutamente necesaria, fue recientemente la protagonista de una charla en el Instituto de Física.

El 16 de agosto tuvo lugar la primera sesión de los “Diálogos entre la Física y la Divulgación”, una serie de conversaciones organizadas por el Instituto de Física y el Fondo de Cultura Económica. La finalidad de estos diálogos es promover el interés de los jóvenes hacia los temas de física incluidos en la colección La Ciencia para Todos, así como mostrar los retos y satisfacciones que trae consigo la tarea de divulgarlos.

De los 13 los investigadores del IF que participan como autores en esta colección, seis estarán en una sesión de Diálogos, acompañados por destacadas divulgadoras de la ciencia.

Esta primera sesión corrió a cargo de la investigadora María Ester Brandan, autora de dos libros de la colección: “Armas y explosiones nucleares: La humanidad en peligro” (1987) y “La radiación al servicio de la vida” (1991), ambos acerca del fenómeno de la radiación; y de Luz Lazos Ramírez, quien coordina el área de difusión y divulgación de la ciencia del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM.

“El tema de la radiactividad está ya bastante popularizado”, dijo Luz Lazos tras mostrar un fragmento de la canción “Radioactivity” de la agrupación alemana Kraftwerk, pioneros de la música electrónica. La pieza hace alusión a las catástrofes ocasionadas por la radiación en Chernóbil, Hiroshima, Nagasaki y otras.



Brandan y Lazos en la primera sesión de Diálogos entre la Física y la Dvulgación. Crédito: Carlos Antonio Sánchez.

El tono energético de la melodía dio la entrada al diálogo que no bajó de nivel. El carisma de Brandan, el entusiasmo de Lazos y sobre todo el conocimiento y curiosidad de ambas enriquecieron el diálogo. Aunque ahondaron desde muchas perspectivas en el tema de la radiacón, remarcaron el papel que un investigador debe jugar en el ejercicio de la divulgación científica.

En palabras de Brandan “hacer divulgación no es una tarea sencilla pero es una actividad agradable y gratificante”.

Bombas y explosiones entre líneas

Cuando Brandan llegó al IF, la investigadora Alejandra Jáidar quien fue especialista en física nuclear experimental y gran impulsora de la divulgación científica en México, ya había ideado el proyecto de escribir libros de ciencia en español.

Jáidar compartía la visión del FCE de que los hombres y mujeres de ciencia debían compartir su conocimiento con la sociedad para impulsar la vocación científica en los jóvenes e informar al público de los avances de la ciencia en el país. Por eso generar libros propios de la ciencia mexicana era una buena opción para lograrlo.

“Entonces todo estaba dado, yo estaba en el IF, aquí se empezaba a hablar de escribir libros (…) así que escribí mi primer libro: Armas y explosiones nucleares: La humanidad en peligro, el número 61 de la colección”, relata la investigadora.

Después de publicado este primer libro, Brandan tuvo la primera motivación para escribir el segundo libro por parte de la misma Alejandra Jaidar: “me dijo, María Ester, ya hablaste de lo malo, ahora te toca hablar de lo bueno”, refiriéndose al uso no-bélico de la radiación.



Brandan se propuso hablar de las bondades de la radiación en su segundo libro. Crédito: Carlos Antonio Sánchez.

Cuando Brandan dejó Chile, su país natal, y llegó a México para continuar con sus estudios en física nuclear, conoció a Patricia Ostrosky, actual directora del Instituto de Investigaciones Biomédicas y a Rodolfo Díaz Perches, médico dedicado a la radioterapia. Junto con ellos, por sus intereses tan afines, escribió el segundo libro La radiación al servicio de la vida, número 99 de la colección.

“Cada quien escribió los capítulos que les tocaban: Patricia Ostrosky escribió la parte de la biología y la genética, yo la parte de la física y Rodolfo la parte de las aplicaciones en radioterapia”, explicó Brandan.

Dicho esto, Lazos incitó a la investigadora a hablar de la importancia que tienen estos libros no solo para el público general sino también para el especializado. Así que Brandan confesó que el libro lo hicieron a gusto de los tres porque a todos les serviría como medio para complementar y ampliar su comprensión de la radiación porque contiene la perspectiva de la física, la biología y la medicina.

La radiación no pasa de moda

Desde la época en que Marie Curie experimentaba y estudiaba la radiación el tema no ha dejado de atrapar la atención de la sociedad. La radiación no ha pasado de moda, es un tema que por su importancia e impacto en la vida sigue siendo bastante divulgado.

Aunque el segundo libro se publicó en 1991, las diversas aplicaciones de la radiación que favorecen a la raza humana y que se explican en el libro no son obsoletos, “lo único que ha cambiado es que ahora hay técnicas más avanzadas” por la tecnología que se ha desarrollado tan rápidamente, explica Brandan.

El libro más actual “El fotón de Asclepio. El ojo y el arma de la medicina moderna”, número 238 de la colección, publicado en 2015, trata de las nuevas técnicas y tecnologías utilizadas con fines terapéuticos y de diagnóstico en la medicina; fue escrito por dos alumnos recién egresados del posgrado en Física Médica, Juan Pablo Cruz Bastida y Diana García Hernández, “integrantes de nuestra propia familia”, dijo Brandan.

La radiactividad es un fenómeno natural, todos estamos rodeados de radiación todo el tiempo, por eso es imposible que pase de moda. Sin embargo, es muy importante que la gente sepa qué es para tener una visión más crítica del tema.

“No pueden decir si los usos que se le dan a la radiación son malos o son buenos si no están bien informados, y hasta que lo estén podrán tomar una decisión”, dijo Brandan.

Para concluir esta presentación de los Diálogos entre la Física y la Divulgación, Lazos y Brandan recalcaron que la tarea de divulgación sobre los temas de radiación debe hacerse conjuntamente para encontrar un balance entre el riesgo y el beneficio. “El secreto –dijo la investigadora del IF- está en maximizar el beneficio minimizando el riesgo”.



Brandan y Lazos en la primera sesión de Diálogos entre la Física y la Dvulgación. Crédito: Carlos Antonio Sánchez.