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Hecho en Prepa 9: estudiante gana medalla de bronce en la IPhO 2017

Evelyn C. Ayala
19/oct/2017

Asia, julio 2017

En Yogyakarta, Indonesia, en plena 48° Olimpiada Internacional de Física, el tablero de resultados anuncia, por primera vez en la historia, que los cinco participantes de la delegación mexicana obtienen una medalla de bronce. Es el momento en que uno de ellos, Mauricio Rosas, de la Escuela Nacional Preparatoria 9 Pedro de Alba, se convierte en el primer estudiante de la UNAM en lograr tal reconocimiento en una competencia internacional de física.



Delegación mexicana en la IPhO 2017. Foto facilitada por Mauricio Rosas.

Ciudad de México, 2014

Mauricio está por cumplir 15 años, vive en Zacatenco, al norte de la Ciudad de México, donde también estudia el tercer año en la Escuela Secundaria Técnica No. 16. No puede evitar sentirse entusiasmado cada que toma una clase de química impartida por su profesor Javier Rodríguez Ledesma. “Su clase es impresionante, muestra experimentos que parecen trucos de magia”, dice Mauricio.

Pero cuando termina la secundaria, empieza a tener dudas. Le gustan las matemáticas pero también la física y la química. “Tengo dos opciones: entrar al Instituto Politécnico Nacional, y elegir ya un área de estudio, o a la UNAM y así tendré dos años más para decidir”, piensa.

Por fin toma una decisión. Presenta el examen COMIPEMS para ingresar a la Escuela Nacional Preparatoria No. 9 y con 126 aciertos (de 128) lo consigue. Una semana después, inicia su ciclo escolar y se impone una rutina matutina breve; despierta a las 5:30 de la mañana para bañarse y alistarse, desayuna y 30 minutos después, se encuentra en la entrada de la escuela.

Es el primer semestre y, la ciencia, el piano y la natación representan los máximos intereses de Mauricio. Las instalaciones de la escuela le permiten ejercitarse en el agua. Con clases particulares de teclado consigue saciar su atracción a la música, pero con la ciencia aún no encuentra la forma de desarrollar sus talentos.



Mauricio y su medalla. Foto: Carlos Antonio Sánchez

El camino olímpico

Un día su curiosidad lo lleva a inscribirse en la Olimpiada Universitaria del Conocimiento 2014 en la categoría de física. Con la medalla de plata, atrae la mirada del maestro Oscar Ocampo Cervantes quien lo invita a participar en la Olimpiada Metropolitana de Física 2015. “Es un evento en el cual ya no sólo son estudiantes de la propia UNAM sino que hay gente de todas las instituciones de nivel medio superior; ahí es donde está el verdadero reto”, le dice Ocampo.

Después de meses de entrenamiento, Mauricio termina las tres etapas del concurso, en el noveno lugar de la Olimpiada. Pese a que se encuentra en los primeros lugares, únicamente los ocho mejores representarán a la Ciudad de México en la siguiente etapa: la Olimpiada Nacional de Física.

Lejos de desanimarse por quedar fuera de las pruebas nacionales, Mauricio se toma el reto en serio: estudia problemas de física entre dos y tres horas diarias después de clases, además, asiste al Taller de Ciencia para Jóvenes 2016 organizado en Ensenada, Baja California, donde descubre, gracias a la enseñanza del reconocido físico Luis Mochán, del Instituto de Ciencias Físicas en Cuernavaca, que la física no sólo es la Olimpiada. Y ahora lo sabe: “Si me va bien o mal, voy a seguir queriendo estudiar física”.



Mauricio Rosas y el investigador Luis Mochán. Foto facilitada por Mauricio Rosas.

Mauricio decide inscribirse en la Olimpiada Metropolitana de Física 2016 y finalmente califica para concursar en la Olimpiada Nacional de Física 2016, evento que recibe a 120 participantes y otorga 30 medallas a los lugares más destacados de la República Mexicana. Él triunfa con una medalla de oro y dos entrenamientos de una semana en el Centro de Investigación en Matemáticas A. C., en Guanajuato.

De los 30 participantes que asisten en el mes de marzo al entrenamiento en Guanajuato, 10 quedan fuera de la competencia después de un examen preselectivo. Dos meses más tarde, los 20 integrantes restantes deben repetir el proceso para llegar a 9 seleccionados: los cinco mejores representarán a México en la Olimpiada Internacional de Física 2017 y los cuatro restantes lo harán en la Olimpiada Iberoamericana de Física.

Así, Mauricio Rosas consigue su boleto para cruzar el océano por primera vez en su vida y formar parte de la delegación mexicana que viajará a Yogyakarta, Indonesia, en la semana del 16 al 24 de julio.

Hecho en Prepa 9

El 20 de julio, ya en Indonesia, Mauricio termina satisfactoriamente los exámenes teórico y práctico que exige la competencia lo que le otorga el beneficio de encender su celular. Ahora, por fin se entera de que ha sido aceptado en la Facultad de Ciencias de la UNAM.

Termina la competencia. Y finalmente el domingo 23 de julio aparece la tabla de resultados de toda la contienda. La mirada de los 311 estudiantes de bachillerato de 90 países que participaron en la competencia, está clavada en ella. El orden alfabético de la tabla impacienta a Mauricio hasta que, por fin, en el lugar 222, aparecen las columnas “México, Mauricio Leonardo Rosas Gómez, Bronze”.

Decenas de fotos más tarde, Mauricio está de vuelta en México. Para esta entrevista trae consigo la placa redonda de metal que ganó en Indonesia y que guarda en un estuche color carmín atado con una pulsera de tela, la misma que lo acompañó durante todo el proceso olímpico, que dice: “Hecho en Prepa 9”.



Mauricio Rosas en el día de los resultados en Yogyakarta. Foto facilitada por Mauricio Rosas.

“Mauricio es una historia muy bonita porque lo descubrió un profesor y se puso a trabajar con él intensamente. Y luego está el trabajo duro de Mauricio y su talento, porque es un chico con una facilidad tremenda para aprender”, dice Víctor Romero Rochín, investigador del Instituto de Física y coordinador de Olimpiadas a través de la Sociedad Mexicana de Física.



Mauricio Rosas con Víctor Romero. Foto facilitada por Mauricio Rosas.

Romero está orgulloso. Junto a Mauricio, Grecia Castelazo (Jalisco), Oliver Vicente García, Oscar Guardado y Erasmo Hinojosa (Nuevo León), son la delegación más exitosa en la historia de la participación de México en estas olimpiadas internacionales.

El investigador del IF se niega a quedarse con el crédito. “El talento es de ellos”, dice, “ellos son la prueba de que hay mucha inteligencia y dedicación en nuestros jóvenes”. El reto está en encontrarlos y fortalecerlos para que brillen ante el resto del mundo, para que brillen como la medalla que ahora guarda Mauricio en su caja color carmín.