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LEMA: más de 30 reportes en investigaciones multidisciplinarias

Miguel Gallardo
21/nov/2017

A sus cuatro años de vida, el Laboratorio de Espectroscopía de Masas con Aceleradores (LEMA) tiene ya en su haber exitosas contribuciones con el uso del Carbono 14 (14C) para aportar nuevo conocimiento en el área de la salud, las ciencias ambientales, físicas y hasta arqueológicas, con proyectos que van desde el análisis de la atmósfera de la Ciudad de México hasta la datación de tumbas en El Tajín.

Algunas de ellas fueron presentadas por los miembros y colaboradores de este Laboratorio, durante el V Taller LEMA: “Vinculación y Certificación”, coordinado por la investigadora del IFUNAM, Corina Solís Rosales, el pasado 27 de septiembre en el Auditorio Alejandra Jáidar.

En el evento, también presentaron el libro titulado: “LEMA 1”, una compilación en español de las contribuciones que el Laboratorio ha tenido hasta ahora que, de acuerdo con el investigador Efraín Chávez “es un texto en el que colaboraron especialistas para explicar cómo estas técnicas se aplican en sus respectivas ramas de estudio”.

Uno de los proyectos en los que el LEMA ha participado recientemente es un trabajo en conjunto con el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM y el investigador Óscar Peralta Rosales, que tiene el objetivo de encontrar señales de 14C en la atmósfera de la Ciudad de México.

“Es una de las tantas aplicaciones que podemos encontrar del isótopo, y en el laboratorio trabajamos para medirlo correctamente ya que no es tarea fácil”, mencionó Peralta. Además, medirlo permitirá entender la contribución de fuentes biológicas y fuentes fósiles en la formación de compuestos de carbono en la atmósfera.

Otro proyecto lo llevaron a cabo en El Tajín, Veracruz, junto con el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. El uso de las metodologías de datación por 14C permitieron determinar que las tumbas estudiadas corresponden a una antigüedad de 800 años. “Además, trabajamos en conjunto con historiadores para conocer la antigüedad de códices, los cuales están hechos de material orgánico que nos permite estudiarlos y datarlos”, agregó Solís.

De acuerdo con la investigadora la tecnología del LEMA “ha sido pieza clave para contribuir al desarrollo del conocimiento en diversas áreas, no sólo de las ciencias duras” sino también para la separación de átomos con el objetivo de medir concentraciones en materiales diversos.

Diferentes aplicaciones del 14C

En el taller, Corina Solís dijo que el LEMA ha realizado más de treinta reportes sobre carbono 14 en diferentes objetos. El descubrimiento del 14C es relativamente reciente por los fisicoquímicos Martin Kamen y Sam Ruben en 1940. Se clasifica dentro de los isótopos raros, los cuales se encuentran en mínimas cantidades en nuestro planeta y se utilizan en su mayoría para determinar la edad de los restos orgánicos como carbón, madera, piel, pelo y huesos.

Para que se lleve a cabo una correcta datación es necesario que la muestra “no tenga más de 50 mil años de antigüedad y tenga las condiciones óptimas para su estudio”, agrega Solís, de lo contrario se volvería inservible. Tal cantidad de tiempo es el límite que ofrece la técnica para determinar la edad de los restos orgánicos.

Entre los logros del LEMA está la obtención de los certificados correspondientes de la norma ISO 9001 2008 el pasado 24 de marzo, la cual reconoce a las organizaciones que cumplan con la calidad y servicio de satisfacción al cliente. “Trabajamos muy intensamente el año pasado para lograrlos”, reconoció Solís.

En marzo del presente año, la investigadora recibió la medalla Sor Juana Inés de la Cruz, la cual honra el talento y el esfuerzo de las académicas universitarias, por sus aportaciones en el campo de la física experimental, docencia y larga trayectoria académica.



La investigadora del Instituto de Física Corina Solís. Foto: Miguel Gallardo.