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Es un buen momento para la física nuclear en México: Luis Acosta

Iván Téllez
7/jun/2018

El área de la física nuclear se encuentra en un buen momento en México, y especialmente en el Instituto de Física (IF) de la UNAM, ya que en los últimos 5 años ha crecido tanto la infraestructura como el interés de los estudiantes y las colaboraciones internacionales en el campo.

“México tiene un buen nivel en física y uno muy respetado a escala internacional en física nuclear, especialmente en la teórica, en la experimental sigue en crecimiento”, dijo Luis Acosta, investigador del IF y especialista en física nuclear dentro del Laboratorio de Espectrometría de Masas con Aceleradores (LEMA).

Acosta ha vivido la evolución de esta área en carne propia. “En el caso del IF desde que hice la tesis aquí hace 12 años la situación no era mala, pero tampoco la ideal”. Eso ha cambiado con el tiempo. Y ahora a él le ha tocado liderar una colaboración entre el IF con la Universidad de Sevilla para promover la maestría en física nuclear de la universidad española.

De acuerdo con Acosta, este panorama positivo en el campo se ha debido, por ejemplo, a la implementación de instrumentos como LEMA, el cual, asegura, es el más moderno de Latinoamérica y el segundo en la región con una línea de haz que puede producir haces radiactivos.

“Hacía falta mucha infraestructura en la parte instrumental. Ahora hay cambios bastantes buenos en todo esto y, con ello, evidentemente los estudiantes pueden involucrarse en experimentos de primer nivel. Contamos con electrónica, equipos, sistemas de detección de alta calidad y de muy reciente adquisición”, indicó.

Asimismo, señaló que “la física nuclear está en un momento muy bueno en el país, pues al crecer las instalaciones se ha duplicado el número de personas interesadas en hacer tesis en el área”.

En comparación con hace cinco años, previo a la implementación del LEMA, había menos estudiantes interesados en esta disciplina de la física, al menos en la parte experimental, hace dos años tenía solo un par de estudiantes. Este año 5 estudiantes están trabajando conmigo y hubo hasta 15 inscritos en el curso de Introducción a la Física Nuclear, “algo que no se había visto antes”.

Una maestría intercultural

Acosta, quien es el encargado de la comunicación entre ambas universidades para la maestría en la universidad española, asegura que se trata de un programa que promueve estudios a escala mundial, con una serie de actividades en diferentes países, como Italia, Francia, entre otros, y con una duración de dos años.

“Esta maestría pertenece a Erasmus Mundus, que es el programa de intercambio académico europeo. Nuestro papel como IF es ser un colaborador, lo que implica promoverla en nuestros medios de comunicación y así también ofertarlo, indirectamente, entre nuestros estudiantes”, dice Acosta.

El ser instituciones socias, también les da responsabilidades como participar en los comités de selección, proporcionar apoyo a la maestría al dar conferencias, o promover la participación de sus estudiantes en nuestros cursos o en los mismos laboratorios.

“Y, finalmente, en la parte de la elaboración de tesis, el IF tiene el objetivo de que comiencen a haber temas de titulación en colaboración con otros pares provenientes de las otras instituciones europeas donde se desarrolla la maestría”, dijo el investigador del IF.

La convocatoria se abre cada año en octubre y se cierra el 31 de enero. En ésta solo se aceptan 25 estudiantes de todo el mundo, para lo cual se hace una entrevista en inglés sobre el tema para ser seleccionado. Se ofertan 11 becas para países fuera de Europa y una de ellas es exclusiva solo para México o Brasil cada dos años.

De acuerdo con Acosta, “es el programa más completo en física nuclear hasta ahora, hablando culturalmente, pues promueve mucho la movilidad. Hay una parte que se desarrolla en Sevilla, y las otras ocurren en Padua y Catania, en Italia, prácticas en algunas ciudades de Francia, y en laboratorios como el CERN”.

“Esto fomenta el intercambio cultural, como los modos de vida, formas de pensar u otras lenguas, comenzando porque el programa es en inglés. Lo que normalmente sucede es que las maestrías se llevan a cabo en una universidad y en solo una ciudad”, dijo.

Fomento de la física nuclear

A pesar de las buenas noticias, aún queda trabajo por hacer. Según Acosta, todavía no tenemos una masa crítica de estudiantes en el área de física nuclear en la UNAM, pues al año solamente entre “tres y 10 alumnos graduados de licenciatura se van a ésta área. No es un mal número, pero es un tema de difusión. Entonces cuando uno de los alumnos nos comentó sobre esta maestría, nos pareció un programa novedoso, lo recomendamos y lo aceptaron, aunque sin beca.

“Sin embargo, este año fue aceptada con beca una estudiante de la BUAP”. Eventualmente, al conocer los resultados en enero y ser aceptado, un estudiante mexicano, podría solicitar la beca de Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), ya que los tiempos de inicio de cursos y resultados de becas, así lo permiten.

Por ahora la Universidad de Sevilla está en negociación para que el Conacyt otorgue becas específicas para este programa y pueda hacer que los alumnos no tengan que competir con todos los participantes del resto del mundo, sino solo con los nacionales.

“El panorama no es malo. El hecho de que aparezca un programa de maestría como éste ayuda aún más (sin excluir los programas nacionales) a presentar esta área como una vertiente favorable y suculenta para los estudiantes. Espero que éste ayude a promover a que más estudiantes estudien física nuclear.

“Lo que promueve esto es la movilidad de los estudiantes y, aunado a mejores instalaciones o mayor financiación por el país, a la larga estas personas que se preparan afuera tendrán la posibilidad de regresar e incorporarse, o quedarse donde creen colaboraciones internacionales con la UNAM, o que después tengan los deseos de volver y de seguir trabajando con los grupos donde se formaron inicialmente… como yo lo hice”, concluyó.