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NiñaSTEM Pueden: iniciativa para romper estereotipos de género

Luciana de la Fuente
11/feb/2019

La investigadora del Instituto de Física, Cecilia Noguez Garrido, es una de las mentoras fundadoras de la iniciativa NiñaSTEM Pueden, impulsada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), para motivar a niñas de secundaria a que estudien carreras de ciencia, tecnología, ingeniería o matemáticas (STEM por sus siglas en inglés).

Noguez Garrido y Ana María Cetto son las dos investigadoras del Instituto de Física que forman parte de la iniciativa, la cual incluirá diversas actividades -talleres, ferias, conferencias y más- a lo largo del año y en diferentes partes del país. En ella participarán mujeres profesionistas que tendrán como misión platicar directamente con las niñas y resolver sus dudas.

“Creo que el poder realmente interactuar con estas niñas, y que vean que una es científica, les brinda seguridad de creer que ellas también pueden serlo”, afirma Noguez.

NiñaSTEM Pueden llegó a México hace 2 años, durante los cuales se llevaron a cabo decenas de eventos con miles de participantes. El pasado 10 de enero, el secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, anunció públicamente que hay interés en continuar apoyando este tipo de actividades, por lo que el programa del 2019 ya está en planeación.


Pocas mujeres en STEM

De acuerdo con datos la OCDE de 2018, en México solamente el 8% de las mujeres mexicanas elige carreras STEM, en comparación con el 27% de los hombres que lo hacen. De igual manera, datos de 2017 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) demuestran que de cada diez ingenieros en México, 2 son mujeres.

Lo confirma Patricia Zúñiga, mentora de NiñaSTEM Pueden y directora ejecutiva de la Academia de Ingeniería de México (AIM), una asociación de más de 100 miembros, de los cuales únicamente el 3% son mujeres. En una entrevista con la Agencia Conacyt, de marzo de 2018, Zúñiga afirmó que el promedio a nivel nacional de las matrículas de carreras de ingeniería es de 35% mujeres y 65% hombres. Esa diferencia se mantiene hasta la titulación, pero cuando salen al mercado laboral el porcentaje de empleo para las mujeres disminuye aún más.

Por eso, aunque STEM no es un programa dirigido únicamente para niñas, sí busca romper con los estereotipos de género que sesgan notablemente las matrículas femeninas en carreras STEM y contribuir al aumento de estudiantes femeninas en las mismas.

NiñaSTEM Pueden también busca involucrar a los padres de familia y maestros de las niñas, con base en un entendimiento equitativo colectivo, más que individual.

“Es bien importante no sólo demostrarle a las niñas que pueden seguir un camino, sino también a los que las rodean”, menciona Noguez al respecto.

Un estudio realizado por Microsoft en 2017 mostró que el 66% de las niñas alentadas por su profesor(a) tienen más probabilidades de estudiar carreras STEM, a diferencia del 40% que no fueron alentadas. Asimismo, reveló también que las niñas, al conocer a una mujer profesionista STEM, aumentan la seguridad en sí mismas para participar en actividades de dichas áreas. Es por eso que las carreras STEM deben resaltar modelos femeninos, pues en ellas encuentran alguien a quien aspirar ser.

Hasta ahora el programa se ha enfocado sólo en niñas de secundaria, no obstante, Noguez considera que sería mejor empezarlo desde nivel preescolar, ya que desde esa edad empiezan a construirse los estereotipos. Se debe de “empezar a romperlos mucho antes, que ya crezcan sin ellos y que no sea un obstáculo en la toma de decisiones”, afirma la investigadora.

Por el momento no es posible abarcar más niveles educativos debido a que el presupuesto para NiñaSTEM Pueden es limitado y cada año se hace únicamente lo que entra en las posibilidades del mismo, sin embargo, el interés por parte de la gente que ha participado en él va en aumento, e incluso, ha habido familiares que se ponen en contacto con el programa para organizar algún evento.


El trabajo de una mentora

El trabajo de las mentoras es voluntario y consiste en reunirse con las niñas para demostrarles que existen científicas, ingenieras y matemáticas, que las conozcan en persona y vean en ellas un modelo a seguir con el que puedan inspirarse. Se trata de que conozcan a mujeres que lograron obtener su grado sobrepasando obstáculos y estereotipos, y se percaten de que ellas pueden lograrlo también, que existe un futuro promisorio en estas carreras, donde también pueden desarrollarse como mujeres.

Noguez afirma que la participación de mujeres en estas áreas laborales es de suma importancia, ya que por años se han ignorado perspectivas de género que podrían, incluso, salvar la vida de las mujeres.

Un ejemplo bastante citado es el cinturón de seguridad de los automóviles, cuyo diseño inicial no tomaba en cuenta la anatomía de una mujer, especialmente si estaba embarazada, y eso impactó negativamente a las mujeres al volante hasta que incluyeron la perspectiva femenina y re diseñaron el cinturón de acuerdo a sus necesidades.

Cuestiones como ésta, además de reducir la brecha de género, son razones para seguir fomentando este movimiento en todas las etapas de la vida. Y, de acuerdo con Noguez, será importante que la comunidad científica abandere este tipo de iniciativas. "Entre más participantes haya en programas como NiñaSTEM Pueden mayor será el impacto", concluyó.