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A un año de su fallecimiento, el ColNal rinde homenaje a Octavio Novaro

Evelyn C. Ayala
12/ago/2019

Con motivo del primer aniversario luctuoso del investigador del Instituto de Física (IFUNAM) Octavio Novaro Peñalosa, el pasado primero de julio se reunieron en el Colegio Nacional (ColNal) miembros de la comunidad científica, amigos y familiares de quien fue pionero de la física atómica y molecular en México.

El homenaje titulado “Un hombre de ciencia” inició con la proyección de las memorias de Novaro y sus aportaciones a la ciencia desarrolladas a finales de la década de los 60 en el Instituto Mexicano del Petróleo. Ahí logró acelerar las reacciones químicas de los hidrocarburos gracias a su trabajo en catálisis teórica, una rama prácticamente inexplorada en México, que permitió ahorros sustanciales de recursos económicos.

“Los catalizadores representaban el verdadero control de la reacciones químicas. Es bastante impresionante el contraste entre las enormes torres de las plantas petroquímicas (30 metros) y la pequeñez de los catalizadores un poco mayores que una aspirina (1 centímetro) y que son el corazón y el cerebro de los reactores químicos”, dijo Octavio Novaro durante una charla en El Colegio Nacional.

En el homenaje encabezado por el investigador del Instituto de Ciencias Nucleares, Alejandro Frank, participó también Laura Novaro (hija de Octavio), además José Luis Mateos y Jorge Flores del Instituto de Física (IFUNAM), Luis Felipe Rodríguez, del Instituto de Astronomía (IA).

Alejandro Frank se refirió al homenaje como “un evento de remembranza y de triste conmemoración pero también de celebración de la vida y la obra de un hombre de ciencia, distinguido científico, humanista y maestro, colega y amigo”.

Alejandro Frank. Foto: Twitter del Colegio Nacional.

Luis Felipe Rodríguez narró una anécdota a lado de Octavio Novaro durante una reunión con el entonces presidente de México Vicente Fox Quesada. “Cuando entró al cuarto donde estábamos se veía muy preocupado el presidente Fox como diciendo ‘de qué voy a hablar con estos tipos, ¿de la mecánica cuántica, de la filosofía de Hegel?´. Pero en el momento que vio a Octavio emitió un suspiro de alivio y se fue corriendo con él para preguntarle cuánto medía y a compararse y discutir de esas cosas que discuten los que son muy altos, me imagino”, dijo entre risas.

Por su parte, José Luis Mateos, quien conoció a Novaro durante una investigación sobre sismología a partir del terremoto de 1985, aseguró que Novaro tuvo una trayectoria muy interesante porque generó aplicaciones que contribuyeron al desarrollo del país en áreas como la petroquímica.

“Octavio empezó a ponerse retos que normalmente nadie se planteaba y esa faceta lo distinguió entre muchos físicos como alguien que (...) que podía dialogar con los físicos y también con los químicos a los cuales les tenía un gran respeto”, dijo Mateos.

José Luis Mateos. Foto: Twitter del Colegio Nacional.

Jorge Flores recordó a Octavio Novaro con un trabajo conjunto de investigación que explicó el terremoto de 1985 a partir del fenómeno de resonancia, es decir, los terrenos blandos de la Ciudad de México que corresponden con el antiguo lago de Tenochtitlán, se mueven de forma colectiva.

“Un sábado, una semana después del terrible terremoto fui a comprar algo en una tienda en Altavista y ahí estaba el periódico El Universal donde había un mapa con puntos que eran los edificios que se había caído y se me vino a la mente que esto era una función de onda con lo que medimos, por ejemplo, cómo oscila un átomo”, dijo Flores. Luego le mostró el mapa a Octavio Novaro y Thomas Seligman para comenzar a trabajar en una investigación que después se convirtió en la portada de Nature del 23 de abril de 1987.

El evento cerró con las palabras de su hija, Laura Novaro, quien aseguró que el dolor por la muerte de su padre aún no cesa. “La ausencia de un padre jamás podrá ser remendada, queda un vacío inmenso que no podrá ser llenado. A pesar de ello, a través de los meses me he percatado de que para sanar ese vacío (quedan) las profundísimas huellas que él ha dejado”, dijo.

Laura Novaro. Foto: Twitter del Colegio Nacional.

Sin saber que sus palabras tendrían eco en su propia muerte, Octavio Novaro decía en una entrevista para El Colegio Nacional que la institución “ha perdido a grandes figuras todas igualmente valiosas, y hemos tenido que aprender a prescindir de ellas, a recibir a nuevos miembros y guardar el recuerdo de esas grandes personalidades que se fueron pero en realidad, creo a que a todos y cada uno de nosotros hay algunos que realmente no podemos olvidar, cuya ausencia va creciendo con los años”.

Finalmente la familia de Octavio Novaro develó el retrato del investigador, pintado por la artista plástica Martha Orozco, mientras la comunidad científica y amigos aplaudieron de pie.