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Destino: Innovación, la apuesta del IF para la colaboración entre academia e industria

Andrés Reséndiz
2/oct/2019

A pesar de que en México, y especialmente en la UNAM, hay centenares de personas que desarrollan proyectos de innovación para hacer transformaciones en tecnología, industrias y sociedades aún estamos lejos de tener una cultura innovadora en México, coincidieron especialistas en la segunda edición del evento Destino: Innovación, que organizó el Instituto de Física en alianza con la Facultad de Ciencias los días 4, 5 y 6 de septiembre.

De ahí la necesidad de espacios para generar esta cultura emprendedora como Destino: Innovación, un evento creado desde el Instituto de Física para vincular a las empresas con la UNAM y el Instituto de Física con el objetivo de promover los vínculos entre estos dos sectores.

“Este evento forma un excelente enlace para los jóvenes porque se pueden ir incorporando a estas labores de vinculación lo cual puede resultar muy atractivo para el sector empresarial, porque ya estamos preparando gente más ad hoc a lo que se requiere en este sector”, dijo en la inauguración del evento, Jesús Arenas, secretario académico del IF, en representación de la directora Cecilia Noguez.

El investigador también enfatizó que el Instituto de Física busca hacer notar las capacidades que tienen los físicos para impactar en las áreas empresariales y sociales del país.

Con Arenas, estuvieron también Catalina Stern, directora de la Facultad de Ciencias; Juan Manuel Romero, coordinador de Innovación y Desarrollo de la UNAM; Rodrigo Castañeda, representante de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (CANACINTRA); y Carlos Javier Landa, miembro de la COPARMEX.

Por su parte, la directora de la Facultad de Ciencias apuntó que para que se produzca conocimiento que ayude a la sociedad son necesarias este tipo de pláticas y seminarios, de manera que lo que produzca la Universidad inicie con la producción científica y siga el camino hacia la innovación.

El evento contó con 6 talleres sobre emprendimiento, redacción de proyectos de innovación y de propiedad intelectual, así como 7 conferencias y 2 mesas de trabajo, en las cuales se registraron un total de 286 personas.

Participaron, por ejemplo, Armando Blanco, de Techonology Solutions Professional loT de Microsoft México; Mario Cuan, Director General de Oxical; Delia Orozco, directora adjunta de Desarrollo Tecnológico e Innovación del CONACYT; y Mariana Achirica, especialista en la Gestión del Conocimiento y Knowledge Brokerage Gestica.

México: hay ideas, pero falta vinculación

“La palabra innovación es buscar crear cosas nuevas o mejorar procesos, productos o servicios, además estos deben ser llevados al mercado, al mundo real, para que permitan resolver o atender una necesidad real o percibida por la sociedad, si no logramos eso, no se concreta la innovación”, dijo en el evento Juan Manuel Romero.

Ese es uno de los retos para nuestro país. De acuerdo con el último informe publicado este año por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), México aún está lejos de lograr una cultura y práctica de la innovación, pues se encuentra ubicado en el lugar número 56 de 129 países en esta materia. Dicho rankig fue elaborado con base en seis rubros principales: instituciones, capital humano e investigación, infraestructura, sofisticación de mercado, sofisticación de negocios, resultados de conocimiento y tecnología, y salidas creativas.

En México, alumnos, docentes e investigadores, de todas las áreas del conocimiento generan ideas que podrían resolver problemas de la población y del sector productivo. Pero es necesario, primero, registrarlos y patentarlos. De acuerdo con el último informe publicado por el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) el año pasado, se recibieron 1,555 solicitudes de patentes en México, de las cuales solo 457 (29%) fueron aceptadas.

Para Juan Manuel Romero, uno de los problemas para la vinculación de investigaciones con la rama industrial es que se generan inventos en etapas iniciales y les falta tiempo para madurar. Dado que las universidades y los centros de investigación científica no están diseñados para poder lograr esa maduración, es cuando se hace más necesaria la vinculación entre la academia y la industria. “Tener relaciones con la iniciativa privada es algo que nos cuesta mucho trabajo”, reconoció en el evento Catarina Stern.

Los retos para innovar en Física

La coordinadora de Vinculación del Instituto de Física y organizadora de Destino:Innovación, Victoria Silva, considera que hay muchos retos en el proceso de vinculación entre academia e industria: desde hermetismo hasta desinterés, temor o desconfianza de salir de la zona de confort.

Sin embargo, hay cada vez más posibilidades para romper esas barreras. En la UNAM se han creado diversas opciones para la comunidad universitaria con el fin de promover una mayor cultura de innovación.

Existe, por ejemplo, el Sistema de Incubadoras de Empresas InnovaUNAM, un proyecto que busca ayudar al desarrollo y emprendimiento de tecnologías, proteger la propiedad intelectual de los inventos creados en la UNAM, además de buscar usuarios potenciales de estas tecnologías en los sectores productivos.

En el Instituto de Física también se han creado posibilidades para generar una cultura de innovación. Silva planea diversos talleres a lo largo del año para propiciar habilidades de vinculación; también trabaja en la campaña “Cultura por la Innovación”, con la que busca que los académicos desarrollen conocimientos de tipo social como el liderazgo, manejo de grupos o habilidades gerenciales.

En el evento, los especialistas coincidieron en que la generación de conocimiento puede quedar limitada si no hay mayor capacidad de innovación y de vinculación con otros actores sociales.

“Lo más lamentable que nos puede pasar es que muchos de los trabajos que se desarrollan en las universidades, los trabajos de tesis por ejemplo, se queden en el cajón, cuando pueden ser importantes para transferirlos, para construir una empresa o para tener un impacto social”, dijo Carlos Javier Landa, miembro del consejo directivo de la COPARMEX.

Silva se prepara para evitarlo. Así que ya planea la próxima edición de Destino: Innovación, en colaboración con el Instituto de Investigaciones en Materiales de la UNAM. “Vimos muchísimo interés por aprender más acerca de los retos de las industrias, así como del emprendimiento y de la protección de las invenciones así que seguiremos con este proyecto desde el Instituto de Física en beneficio de toda la UNAM”.