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Inducción magnética, el futuro de la detección del cáncer de mama

Mariana G. Sixtos
6/nov/2013

En México, el tumor maligno más común es el Cáncer de Mama (CaMa), que representa la primer causa de muerte en mujeres de más de 35 años (con 12 muertes diarias), debido a la baja cobertura de mastógrafos, por el limitado tamizaje (evaluación de personas asintomáticas), la insuficiencia de recursos, y la detección tardía de la enfermedad.

Del 60 al 80% de las muertes por el CaMa pudieron ser evitadas de haber sido detectadas a tiempo, sin embargo, el 90% de los casos son diagnosticados en etapas tardías, de los cuales poco menos del 6.5% tienen posibilidades de curación total.

César A. González, del Laboratorio Multidisciplinario de Investigación de la Escuela Militar de Graduados de Sanidad, de la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea, impartió una charla sobre la detección del cáncer de mama a través de la inducción magnética el jueves 24 de octubre, en el IFUNAM.


César A. González en el IFUNAM. Foto: Mariana G. Sixtos.

Los métodos de detección existentes son la mastografía y el ultrasonido, cuya atención requiere de un especialista para manejarlos, por ello, resulta pertinente implementar una nueva tecnología para detectar neoplasias.

Las neoplasias son todos aquellas anomalías o protuberancias en el tejido celular, multiplicándose a un ritmo superior al normal, las hay benignas como la mastopatía fibroquística, los fibroadenomas, el tumor quístico, entre otras, empero, las hay también malignas como el carcinoma, fibrosarcoma, liposarcoma, osteosarcoma, por mencionar algunas.

El sistema BI-RARDS (Breast Imaging Report and Database System) maneja un control de calidad en los resultados de las mastografías y ultrasonidos y delimita la agresividad de las neoplasias del 0 al 7, siendo el séptimo, el nivel más agresivo.

La tecnología propuesta por González, pretende detectar las neoplasias con una operación intuitiva (esto es, buscar una neoplasia sin –necesariamente- existir síntomas o signos específicos), portátil, no invasiva, económica, sin llegar a sustituir la mastografía.

Esto es posible a través de la inducción magnética, cuyo funcionamiento, consiste en inyectar corrientes subsensoriales, las cuales permiten estimar la conductividad eléctrica del tejido mamario y la del cáncer, que es capturada con el T-scan, cuyos resultados arrojan que cada neoplasia, ya sea benigna o maligna, posee ciertas características específicas en las cargas eléctricas, de acuerdo con los resultados mostrados por César González.

Se está desarrollando un equipo electrónico que ha sido probado en 40 pacientes con neoplasias del 0 al 4 en la escala BI-RADS y se ha detectado de manera casi efectiva cada caso, no obstante aún las lecturas no son muy claras y existe sólo un 65 por ciento de exactitud.

Ninguna mujer es igual, así que para lograr comparar las cargas eléctricas de una mujer a otra, se compara una mama con otra, esto es debido a que la probabilidad de que ambas mamas tengan simultáneamente el mismo problema es nula.

También se está diseñando este sistema para que sea un diagnóstico a distancia, gracias a la portabilidad del dispositivo, se tiene planeado que se tenga uno en casa, y que los resultados arrojados por el aparato, sean enviados vía mensajería celular, o un correo electrónico, para que el médico responda con el diagnóstico pertinente.

Este proyecto es financiado a través del Programa de Igualdad entre Mujeres y Hombres en la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la charla fue realizada en el marco del seminario de Física Médica, dirigido por Luis Alberto Medina.


El prototipo del detector durante la charla del investigador. Foto: Mariana G. Sixtos.