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Entregan Medalla y Cátedras Marcos Moshinsky 2014

Aleida Rueda
8/dic/2014

Este 2 de diciembre, el director del Instituto de Física, Manuel Torres, acompañado por autoridades de la UNAM y el Conacyt, entregó las Cátedras y Medalla Marcos Moshinsky a destacados jóvenes investigadores.

En la ceremonia estuvieron presentes Carlos Arámburo, coordinador de la Investigación Científica; Luis Gerardo Hernández, director de Redes Temáticas del Conacyt; Jorge Flores, presidente de la Fundación Marcos Moshinsky y emérito del IFUNAM, así como el ingeniero Moisés Moshinsky, representante de la familia.

Torres refirió en un breve discurso las características más importantes de Moshinsky como académico en un área denominada como teoría de grupos, lo que le dio fama internacional; como formador de nuevos investigadores y por su capacidad para demostrar que es posible hacer ciencia de calidad a pesar de la adversidad.

“Marcos Moshinsky dejó una donación póstuma para investigadores jóvenes, la cual se complementó tanto por la UNAM como por el Conacyt”, dijo. Con este apoyo, ellos podrán desarrollar sus respectivos proyectos y hacer uso de los recursos con total libertad y flexibilidad.

En cuanto a las Cátedras, que se entregan por tercer año, Torres dijo que se recibieron más de 70 solicitudes y que después de un escrupuloso trabajo de selección se seleccionaron a los siete candidatos que mejor representaron la capacidad, el talento, la experiencia y la seriedad para comprometerse con el desarrollo exitoso de su trabajo.

Ellos son: en Matemáticas, Carlos Artemio Coello Coello, del Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional. En Ciencias Químico-Biológicas: Jesús Campos García, del Instituto de Investigaciones Químico-Biológicas de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo; Francisco Javier Cervantes Carrillo, de la División de Ciencias Ambientales del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica; y Jorge Meléndez Zajgla, del Instituto Nacional de Medicina Genómica.

En ciencias físicas, merecieron el reconocimiento Maximino Aldana-González, del Instituto de Ciencias Físicas, UNAM; Ramón Castañeda Priego, de la División de Ciencias e Ingeniería de la Universidad de Guanajuato; y Karen Patricia Volke Sepúlveda, del Instituto de Física de la UNAM.

La medalla Marcos Moshinsky, un reconocimiento instaurado en 1993, se entregó al investigador de origen ruso Andrei Klimov, destacado por sus aportaciones en física teórica.

Klimov trabaja en el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías de la Universidad de Guadalajara, donde ha contribuido de manera destacada en la consolidación de un importante grupo de investigación. Con cerca de 200 artículos publicados y alrededor de 1500 citas, sus temas de investigación de centran en la óptica cuántica y la información cuántica.

Por su parte, Jorge Flores resaltó el importante papel de Moshinsky para crear la Escuela Latinoamericana de Física (ELAF), que ocurrió por primera vez en 1959. “Esa escuela fue realmente importante para la generación de los que siguieron a Moshinsky y nos permitió a conocer a muchos colegas argentinos y brasileños (…) hay que retomarla, rehacerla y ver en qué otros campos es necesarios hacer escuelas latinoamericanas, porque ellas dieron el empujón para que se fortaleciera la relación entre diversos grupos de Latinoamérica”.

La única investigadora premiada que también labora en el IFUNAM, Karen Volke, fue la encargada de dirigir unas palabras a nombre de todos los colegas que recibieron el reconocimiento.

“Su influencia en el desarrollo de la ciencia mexicana continúa trascendiendo, justamente a través de la Fundación Moshinsky, que apoya las actividades de investigación de nuevas generaciones no sólo de físicos sino de otras áreas científicas”, dijo Volke.

“Desde mi punto de vista y seguramente desde el de mi tío Marcos, ustedes están recibiendo también una gran tarea y responsabilidad: la de hacer su mejor esfuerzo y continuar haciéndolo para contribuir en hacer crecer tantos con resultados tangibles el desarrollo científico de su entorno y el de México… y por supuesto que lo harán”, dijo el sobrino de Marcos Moshinsky, Moisés.

Finalmente, Carlos Arámburo, coordinador de la Investigación Científica, cerró la ceremonia poniendo énfasis en el aumento de solicitudes para las cátedras y el hecho de que cada vez sea más evidente la diversidad institucional y geográfica de quienes concursan.

“Como académicos, como científicos, como universitarios, tenemos un gran reto para devolverle a este país, en tiempos donde ciertamente las cosas no nos están siendo fáciles”, dijo.

“Pero desde la Universidad, desde las instituciones académicas, desde nuestro quehacer, que es estratégico, que es fundamental en la formación de recursos humanos, en la generación de conocimiento, en la posibilidad de incidir a través del conocimiento con la transformación de este país, creo que tenemos una tarea importante. Marcos Moshinsky debe ser la figura que nos inspire para cambiar este país”.