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El IF celebra Día Internacional de Física Médica

Yanine Quiroz y David Salcedo
21/nov/2019

En México, existen alrededor de 300 físicos médicos en activo y la mayoría se encuentra en la Ciudad de México (120) y el Estado de México (38), de acuerdo con Xóchitl López Rendón, física médica de la Sociedad Mexicana de Físicos en Medicina. Esta cifra está muy alejada de la cantidad de físicos médicos que requiere el país para ayudar a mejorar el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.

En ese contexto se festejó en México el Día Internacional de Física Médica el pasado jueves 7 de noviembre en dos sedes: el Museo de la Luz de la Ciudad de México y el Instituto de Física de la UNAM.

En el evento participaron aproximadamente 200 personas en total, entre estudiantes, público no especializado e investigadores como Adriana Moreno, de la Secretaría de Salud; Víctor Manuel Lara Camacho, del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez; así como investigadores egresados del IF y de otras instituciones, quienes hablaron sobre los desafíos y avances que ha tenido esta especialización.

Guerda Massillon, investigadora del IF y organizadora del evento, señaló que esta área de estudio ha sido muy importante para ayudar a los médicos en la detección y tratamiento de distintas patologías. “Aprovechamos esta celebración para que la sociedad conozca la labor de los físicos médicos”, dijo.

Quienes se dedican a esta área de la física estudian y emplean radiaciones (ionizantes y no-ionizantes), como los rayos X, por ejemplo, para obtener imágenes del interior del paciente y contribuir a que las terapias sean más seguras para los pacientes, indicó Iván Rosado Méndez, investigador del IF.

A pesar de ello, agregó, algunas personas aún tienen dudas sobre los posibles riesgos de emplear radiaciones. “Si el equipo interdisciplinario de especialistas de la salud incluye físicos médicos, no hay que tenerle miedo". Por ello es importante conocer las actividades de esta profesión”, expresó el investigador para Noticias IFUNAM.

Lo nuevo en física médica

De acuerdo con el artículo “El Nacimiento de la Física Médica: Orígenes y Desarrollo en el Siglo XX” del investigador español Ángel del Castillo Belmonte, del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, es complicado saber con exactitud cuál es el inicio de la física médica, pues a finales del siglo XVI el pensamiento científico empezó a tener mayor visibilidad con el desarrollo de la electricidad, el telescopio, el microscopio o el cálculo.

La física ha contribuido a la medicina con desarrollos teórico-experimentales, pero también con la aplicación del conocimiento para el diseño de equipos médicos desde el siglo XX. “La medicina es la ciencia que más ha aprovechado todos los avances que ha habido en física”, indicó Guerda Massillon.

Anteriormente, para obtener información sobre alguna enfermedad era necesario abrir al paciente. Pero a partir de los estudios de la científica polaca Marie Curie y el francés Pierre Curie sobre la radioactividad, y el descubrimiento de los rayos X por Wilhelm Röntgen a finales del siglo XIX, comenzó a emplearse este tipo de radiación para hacer radiografías convencionales que ofrecían imágenes bidimensionales con información anatómica del cuerpo, recordó la investigadora del IF. De hecho, la primera unidad móvil de rayos X fue inventada por Marie Curie para obtener placas radiográficas y así apoyar a los médicos durante la primera guerra mundial.

Ahora, con el desarrollo de modalidades de imágenes como la resonancia magnética, medicina nuclear, tomografía computada o ultrasonido, “podemos ver la morfología o estructura del paciente de manera no invasiva”, apuntó Rosado Méndez.

Obtener imágenes de calidad del interior de los tejidos es muy importante para el diagnóstico de enfermedades pues “permite a los radiólogos ver bien, por ejemplo, el estado de los alvéolos de los pulmones ante una posible neumonía y así dar un diagnóstico correcto”, mencionó Adriana Moreno, física médica graduada de la Maestría en Física Médica de la UNAM.

Rosado Méndez dijo que una de las modalidades de imagen más nueva es la resonancia magnética, que permite observar con mayor exactitud diferencias entre tejidos blandos. Esta modalidad utiliza una bobina que induce un campo magnético en el paciente, ese campo magnético alinea los momentos magnéticos de los protones de las moléculas de hidrógeno del cuerpo y, al desalinearse, éstos emiten energía que se puede detectar y permite diferenciar entre diferentes tejidos.

Ejemplificó que en estudios de mama empleando resonancia magnética, se le administra a la paciente un medio de contraste llamado gadolinio, el cual fluye a través del cuerpo hasta llegar a la lesión cancerígena. “Al observar cómo va cambiando la captación de ese medio de contraste en función del tiempo, es posible diferenciar entre diferentes tipos de tumores, principalmente entre lesiones que son o no cancerosas”, aseguró.

El investigador del IF también compartió que actualmente se desarrolla un nuevo concepto llamado “medicina de precisión”, que consiste en buscar intervenciones y tratamientos más efectivos para cada individuo, tomando en cuenta información a nivel genético, molecular, proteínico y ambiental.

“Este nuevo paradigma busca ajustar el tratamiento a las características individuales de cada paciente, y ese es el nuevo reto: ofrecer un diagnóstico y tratamiento personalizado”, afirmó.

Educación e investigación, los desafíos

“La física médica en México como área de investigación es muy joven. Esto se debe, al menos en parte, a la ausencia de posgrados en el área que permitan enlazar las actividades académicas con el ejercicio profesional en los hospitales”, señaló la investigadora del IF, Mercedes Rodríguez, en el libro “Fronteras de la Física en el Siglo XXI”.

En 2018, algunos estudiantes presentaron la prueba IMPCB (International Medical Physics Certification Board), un examen que en años anteriores sólo certificó a otros profesionales de la salud, abriendo otra oportunidad a la profesionalización de los físicos en la medicina.

Durante el evento, Guerda Massillon mencionó que algunas de las áreas de investigación donde se pueden desarrollar los estudiantes de física son la imagenología médica (como la tomografía por emisión de positrones, tomografía computarizada, imágenes por rayos X), la radioterapia (teleterapia y braquiterapia), la medicina nuclear, imagen molecular, etc.

También participaron varios integrantes del Grupo de Física Médica, estudiantes del IF y físicos médicos del área clínica de otras instituciones como el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, el Instituto Nacional de Cancerología, quienes expusieron carteles de divulgación sobre física médica, radiología, radioterapia, radiodiagnóstico o medicina nuclear.

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Otro de los trabajos que realizan estos especialistas es diseñar y ejecutar Programas de Garantía de Calidad, los cuales buscan asegurar que los equipos de imagen médica funcionen correctamente y contribuyan a disminuir la exposición innecesaria a la radiación en los pacientes, indicó Adriana Moreno, quien también trabaja en la Secretaría de Salud. “Por eso se requieren más físicos médicos”, sugirió.

“Este evento nos ayuda a los alumnos a saber un poco más en dónde podemos trabajar en un futuro, además de dar a conocer quiénes están detrás de ciertas terapias, como las del cáncer”, dijo uno de los jóvenes participantes.