Evelyn C. Ayala17/mayo/2026
El Instituto de Física y la comunidad científica despiden a Luis de la Peña Auerbach, investigador que dedicó siete décadas a descifrar y comprender los misterios de la mecánica cuántica. Su partida deja un vacío profundo pero también un mapa para las futuras generaciones de científicas y científicos.
Mercedes Rodríguez Villafuerte, directora del Instituto de Física, expresó sus condolencias a familiares, amigos y colegas del investigador: "por más de 68 años, el Dr. Luis de la Peña fue un profesor encomiable, investigador incansable, autor prolífico y universitario íntegro, siendo admirable su vigor y entrega total a la ciencia, a la UNAM, a su trabajo y sus convicciones... Su legado permanecerá, sin duda, en la memoria de nuestra comunidad y en la de todos sus estudiantes".
Nacido en 1931, en Puebla, obtuvo en 1953 el título de ingeniero en Comunicaciones Eléctricas y Electrónica en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y para 1964 consolidó su vocación científica al obtener el doctorado en Ciencias Físico-Matemáticas en la Universidad Estatal Lomonosov, de la Unión Soviética.
Se especializó en los campos de la física teórica, los fundamentos de la teoría cuántica y la teoría de procesos estocásticos. Sus ideas pronto revolucionaron la forma de entender el universo cuántico y dedicó su pasión a un centenar de artículos de investigación, horas de labor docente en las aulas, congresos y tesis, pláticas y más de una docena de libros, el más reciente “Quantum Mechanics. A Physical Approach”, publicado por Cambridge University Press en diciembre de 2025, en el marco del Año Internacional de la Ciencia y Tecnología Cuántica (IYQ, por sus siglas en inglés).
También publicó “Introducción a la Mecánica Cuántica”, “The Quantum Dice”, “The Emerging Quantum” y más de 160 artículos de investigación.
Luis de la Peña fue investigador emérito del Instituto de Física de la UNAM desde mayo de 1994 y desempeñó funciones como miembro de comisiones académicas en instituciones como el IPN, la Sociedad Mexicana de Física, la Sociedad Matemática Mexicana, el Colegio de Profesores de la Facultad de Ciencias de la UNAM, entre otras.
Su labor en la divulgación de la ciencia lo llevó a colaborar con el Museo Universum de la UNAM para la construcción de la sala sobre física cuántica, y a participar en la creación del Museo de la Luz entre 1995 y 1998.
Fue miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (antes Academia de la Investigación Científica) desde 1967, y miembro del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras, nivel III, desde 1984. También fue miembro de la Sociedad Mexicana de Física y de la Academia de Ciencias del Tercer Mundo.
Además, recibió la Medalla Académica de la Sociedad Mexicana de Física en 1984, el Premio Universidad Nacional en Investigación en Ciencias Exactas en 1989, fue investigador Nacional Emérito (SNI) desde 1995, Premio Nacional de Ciencias y Artes 2002 en el Campo de Ciencias Físicas y Naturales, y recibió la Medalla de oro y diploma al Mérito Universitario de la UNAM, en 2008. En 2015 ganó el Premio a la ciencia y la innovación Heberto Castillo y recibió el Doctorado Honoris Causa de la UNAM.
Su labor y trato permanente con estudiantes le permitió graduar a más de 30 científicos y científicas de todos los niveles e impartir más de 150 cursos. Asimismo, fue profesor e investigador invitado en varias instituciones del mundo.
Hoy, el legado de Luis de la Peña se encuentra en las aulas, los pasillos, las páginas de las tesis que ayudó a desarrollar, de los libros que publicó, en las pláticas que mantuvo con sus colegas y estudiantes.
Más allá de las ecuaciones, la ciencia para Luis de la Peña se condujo siempre bajo un compromiso ético donde el conocimiento debe ser un motor de transformación social que coadyuve a tener una sociedad más justa y equitativa.