Evelyn C. Ayala14/agosto/2026
Como parte del Plan de Desarrollo de la directora del Instituto de Física, Mercedes Rodríguez Villafuerte, el pasado 13 de agosto se inauguró el Laboratorio Avanzado de Enseñanza de la Física (LAEF). Se trata de los primeros espacios de este tipo en los 87 años de historia de la entidad, mismos que serán utilizados para impartir este semestre 2027-1 en la materia de Laboratorio de Física Contemporánea II, de la licenciatura en física de la Facultad de Ciencias de la UNAM.
Dicha infraestructura también está diseñada para ofrecer cursos a nivel posgrado, en particular en el Posgrado en Ciencias Físicas de la UNAM.
En compañía de Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica, de Mirna Villavicencio Torres, coordinadora de la licenciatura en física de la Facultad de Ciencias, de Alejandro Vásquez Arzola, coordinador en turno del LAEF, y de la comunidad del Instituto de Física, se cortó el listón inaugural y se realizó un recorrido por las instalaciones que permitirán realizar prácticas experimentales en espectroscopía atómica, trampas acústicas, levitación diamagnética, captura óptica, y ondas de espín.
El desarrollo de este laboratorio se aprobó en 2024 por el Consejo Interno del Instituto de Física, para lo cual se requirió del acondicionamiento de dos espacios y de la obtención de equipo a través del apoyo especial de equipamiento 2025 de la UNAM. El proyecto fue impulsado por los investigadores Alejandro Vásquez, Karen Volke, Giuseppe Pirruccio, Asaf Paris, Juan Valentín Escobar, Daniel Sahagún, César Ordoñez, Juan Rubén Gómez, Hugo Lara y Freddy Jackson, con propuestas innovadoras de física experimental contemporánea.
“Estos espacios contribuyen a reducir la distancia entre la formación universitaria y la investigación de frontera. Al trabajar directamente con equipos y sistemas experimentales, los estudiantes pueden desarrollar habilidades para resolver problemas reales, identificar fuentes de error, interpretar resultados y comprender que la práctica científica implica también enfrentar situaciones que no siempre están previstas en los modelos teóricos”, recalcó Mercedes Rodríguez.
De acuerdo con Pirruccio, el laboratorio permitirá a la comunidad estudiantil conocer experimentos modernos, asesorados por personas investigadoras que les proveerán de una visión actualizada y moderna a muy temprana edad.
“¿Qué tipo de técnicas se utilizan?, ¿qué ideas se desarrollan?, ¿cómo se llevan a cabo?, eso es importante para cualquier estudiante. Los estudiantes se inscriben en un curso normal, luego durante la primera clase se dividen en grupos, y van rotando, entonces son cuatro meses aproximadamente de duración y cuatro prácticas en total”, explicó.
Esta dinámica formativa sentará las bases para un beneficio académico e interdisciplinario mayor. “Estos espacios pueden servir no solamente para los cursos, sino también para iniciar proyectos de investigación, tesis, estancias y colaboraciones entre distintas áreas. Asimismo, favorecen la interacción entre la física y otras disciplinas como la ingeniería, la ciencia de materiales, la óptica y las tecnologías cuánticas. En este sentido, la apertura de los laboratorios constituye una inversión en la formación de recursos humanos y en el desarrollo de capacidades científicas nacionales”, aseguró Mercedes Rodríguez.
Durante el recorrido por las instalaciones se explicó la utilidad de los módulos que componen el laboratorio. Con la espectroscopía, por ejemplo, Asaf Paris y los estudiantes podrán enviar radiación a un material y medir cómo responde a distintas frecuencias de la radiación utilizada.
“En el módulo de espectroscopía atómica la radiación utilizada es luz láser y el material es un gas de átomos. Con esto, los estudiantes se acercan a explorar la estructura interna de los átomos y su interacción con la luz, lo que les permite tener experiencia práctica con fenómenos cuánticos que pueden observar y también describir teóricamente”, dijo Paris.
Por otro lado, Vásquez y Volke utilizarán luz láser para levitar magnéticamente microgotas de agua y a manipular microorganismos (pinza ópticas). “La idea es capturar objetos sin contacto, vamos a utilizar luz o campos magnéticos muy intensos”, explicó Vásquez . Y por otro, Víctor Contreras, investigador invitado del Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM, utilizará ondas de sonido para manipular objetos tan pequeños como insectos, gotas o micropartículas, gracias a un levitador acústico de onda estacionaria.
Mirna Villavicencio destacó que tanto la teoría como la experimentación siempre deben ir de la mano en la formación de recursos humanos. “Para nosotros obviamente representa muchísimas ventajas porque nuestros estudiantes tienen la ventaja de venir a laboratorios más avanzados y tener contacto con los investigadores, finalmente es lo que uno espera, que nuestros estudiantes conozcan las diferentes áreas de la física y dónde les gustaría insertarse ya como profesionales”, aseguró.
Por ahora, el laboratorio recibirá a 16 estudiantes que tendrán acceso a instalaciones tan similares como las que se utilizan en los laboratorios más complejos. Este primer acercamiento a infraestructura especializada permitirá orientar sus vocaciones científicas y facilitará su transición hacia proyectos de investigación de posgrado.