Luis Cruz08/septiembre/2026
El pasado miércoles 26 de agosto, el Instituto de Física de la UNAM realizó en el auditorio Alejandra Jáidar un homenaje al doctor Luis de la Peña Auerbach (1931-2016), investigador emérito y una de las figuras centrales en el estudio de los fundamentos de la mecánica cuántica en México. El encuentro reunió a autoridades universitarias, investigadores, estudiantes, colegas, familiares y colaboradores para recordar las distintas facetas de su trayectoria mediante una jornada de conferencias y testimonios dedicada a la investigación, la enseñanza, la divulgación científica, la historia y filosofía de la ciencia, y el compromiso con la vida universitaria.
A lo largo de la jornada participaron académicos de la UNAM y de otras instituciones nacionales e internacionales, así como antiguos alumnos y colaboradores de de la Peña. Las mesas combinaron discusiones sobre sus aportaciones a la física, experiencias relacionadas con su labor docente, proyectos de divulgación y reflexiones sobre la relación entre ciencia, filosofía, sociedad y Universidad pública. El programa buscó mostrar un legado que, además de la investigación científica, alcanzó las aulas, los espacios de divulgación y la vida universitaria.
La ceremonia inaugural estuvo encabezada por Leonardo Lomelí Vanegas, rector de la UNAM; María Soledad Funes Argüello, coordinadora de la Investigación Científica; Mercedes Rodríguez Villafuerte, directora del Instituto de Física; Ana María Beatriz Cetto Kramis, investigadora del Instituto de Física; Luis Felipe Jiménez García, director de la Facultad de Ciencias, y Gabriela García Acosta, quien acudió en representación de la doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez.
“Recordar al doctor Luis de la Peña Auerbach es reconocer una vida consagrada a la ciencia, a la formación de nuevas generaciones y a los valores más altos de nuestra Universidad. Su partida representa una pérdida profundamente sentida para su familia y sus seres queridos. Deja también una ausencia significativa en la física mexicana, a cuyo desarrollo dedicó décadas de trabajo riguroso, creativo y comprometido”, expresó Lomelí Vanegas.
Durante la apertura, Mercedes Rodríguez Villafuerte definió el encuentro como un espacio de “memoria viva” para reconocer la huella de de la Peña en la ciencia mexicana y en la comunidad universitaria. Destacó su trabajo en mecánica cuántica y electrodinámica estocástica, así como su labor en la formación de generaciones de estudiantes.
“Para Luis de la Peña, la ciencia y la educación jamás habitaron en torres de marfil”, señaló Rodríguez Villafuerte, al referirse a su concepción de la ciencia como un bien común y vinculada con la sociedad. Al concluir su intervención, resumió el sentido del encuentro: “no venimos a despedir a Luis, sino a celebrar su vida, preservar su pensamiento y mantener encendida la llama de su legado”.
Ana María Cetto presentó una semblanza de la trayectoria de de la Peña y advirtió sobre la dificultad de resumir una vida dedicada a distintos campos de la ciencia y la Universidad. “Eso sería tan surrealista como pretender encerrar las aguas de un océano en un cubo”, expresó. En su intervención destacó su curiosidad y su búsqueda por comprender los problemas científicos desde sus fundamentos. Por su parte, Leonardo Lomelí, rector de la UNAM, reconoció su dedicación a la ciencia, a la formación de nuevas generaciones y a los valores universitarios, particularmente sus aportaciones a los fundamentos de la mecánica cuántica y los procesos estocásticos.
Durante el evento se presentaron cinco paneles que trataron sobre distintos aspectos de la vida del doctor Luis de la Peña y de su legado académico. La primera mesa estuvo dedicada al trabajo de investigación de Luis de la Peña. Participaron John W. M. Bush, profesor del Massachusetts Institute of Technology; Rocío Jáuregui, del Instituto de Física; Jaime Avendaño, de la Escuela Superior de Física y Matemáticas del Instituto Politécnico Nacional, y, mediante intervenciones en video, Andrey Khrennikov, Theo Nieuwenhuizen y Emilio Santos Corchero. La mesa fue moderada por Ana María Cetto.
Las intervenciones abordaron distintos aspectos relacionados con los fundamentos de la mecánica cuántica y la electrodinámica estocástica, así como las investigaciones y colaboraciones que de la Peña desarrolló a lo largo de su trayectoria. Emilio Santos destacó la búsqueda de interpretaciones que permitieran profundizar en la comprensión de la mecánica cuántica más allá de una perspectiva exclusivamente instrumental.
La segunda mesa estuvo dedicada a la labor de de la Peña como profesor y formador. Participaron Mirna Villavicencio Torres, Miguel Alcubierre, Antonia Candela Marín y José Francisco Pérez Barragán, quienes abordaron diferentes aspectos de su manera de enseñar y de la influencia que tuvo en varias generaciones de estudiantes.
Miguel Alcubierre recordó la manera en que en las clases de de la Peña se incorporaban durante sus años como alumno de mecánica cuántica además de las ecuaciones, la historia, los personajes y las interpretaciones de la física. Al recordar aquella experiencia, señaló: “Sus preguntas, sus comentarios, las discusiones, las conversaciones con él despertaban siempre en mí la curiosidad y me ponían a pensar”.
José Francisco Pérez Barragán, por su parte, recordó la presencia de de la Peña a lo largo de distintas etapas de su formación, desde la licenciatura hasta el doctorado, y destacó la importancia que concedía a las preguntas y al razonamiento detrás de los resultados científicos.
El tercer bloque abordó la participación de de la Peña en proyectos de divulgación y comunicación de la ciencia. Durante el bloque se presentó María Teresa Josefina Pérez de Celis Herrero en representación de Manuel Suárez Lastra, director de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia, además de Salvador Cuevas Cardona, y Sergio de Régules. En este bloque se recordó su colaboración en la creación del Museo de la Luz y en proyectos de Universum, entre ellos la exposición Expo Q, dedicada a la mecánica cuántica y desarrollada junto con Jorge Flores. Sergio de Régules abordó la labor de Luis de la Peña como divulgador y escritor científico, destacando la manera en que recurría a la historia, las narraciones y las metáforas para acercar conceptos científicos al público.
La cuarta mesa, moderada por Juan Alberto Guzmán, permitió abordar la relación de de la Peña con la historia y la filosofía de la ciencia. En ella participaron Fernanda Samaniego Bañuelos y María de la Paz Ramos, quien afirmó conocer al doctor en 1990, cuando buscaba desarrollar un trabajo sobre la historia de la física en México, un campo que entonces consideraba “diferente y complicado, poco aceptado”. De la Peña aceptó participar como codirector de su tesis y posteriormente apoyó su formación doctoral.
Fernanda Samaniego Bañuelos presentó otra manera de reconocer el trabajo académico del doctor de la Peña desde la filosofía de la ciencia, asimismo también expresó la apertura del doctor para poder dirigir trabajos de investigación en otras disciplinas como la filosofía.
La última mesa amplió el homenaje hacia la relación de de la Peña con la Universidad, la política científica y el compromiso social de la ciencia. En ella participaron Silvia Torres Castilleja, Ambrosio Velasco Gómez, Elena Álvarez-Buylla e Imanol Ordorika Sacristán, quienes abordaron distintos momentos de su participación en la vida universitaria y sus reflexiones sobre la ciencia como parte de la cultura y de la sociedad.
Entre los temas tratados estuvieron la importancia de apoyar la investigación científica de largo plazo, la formación de científicos capaces de cuestionar y formular problemas, la responsabilidad de la Universidad pública y la relación entre conocimiento científico, desarrollo y soberanía. También se recordó la participación de de la Peña en procesos de discusión y transformación de la Universidad.
Imanol Ordorika, encargado de cerrar las intervenciones de la mesa, sintetizó la amplitud de las facetas recordadas durante la jornada: “Yo creí que conocía a Luis de la Peña. Mi reacción es ¡qué bárbaro!, ¿a qué hora es que hacía estas cosas?” Su intervención se centró posteriormente en la participación de de la Peña en distintos procesos de la vida universitaria.
Al concluir el homenaje, Ana María Cetto anunció que los materiales y reflexiones de las distintas mesas serán reunidos en un volumen especial dedicado a Luis de la Peña, con el propósito de conservar y dar a conocer las aportaciones compartidas durante la jornada.